Intensidad Vs. Consistencia: ¿cuál es mejor para la motivación?

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Propósitos de año nuevo…

Cada año, hacemos una lista con un sinfín de propósitos y casi siempre nunca los cumplimos ni siquiera cuando se va acabando el año.

Muchos factores se involucran y nos dificultan llevar a cabo y conseguir nuestros propósitos, pero algunas cosas que en lo personal me han servido para empezar a cumplir mis propósitos llámense personales o laborales son los siguientes: 

#1: Saber qué involucra este propósito 

“Cuando uno agarra un palo automáticamente levanta los dos extremos” 

¿Y a qué me refiero con esto? 

Por ejemplo, digamos que el propósito que te estás poniendo es levantarte en la madrugada todos los días, digamos que a las 5am para ser exactos, pues bueno este sería nuestro palo.

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Una punta del palo, serán los beneficios que obtendrás por cumplir tu propósito, por ejemplo que empezarás tu día antes que todos y la ventaja de esto es que no te despertará tu teléfono con llamadas de clientes o empleados bombardeandote de problemas si no que tu los despertarás a ellos.

Tendrás un tiempo de paz y tranquilidad para dedicártelo a ti mismo y tendrás más horas para disfrutar de tu día y puedo seguir pero creo que ya entendiste mi punto sobre la primera punta del palo. 

La otra punta del palo, es la cuál nadie toma en cuenta al momento de ponerse un propósito y por esta razón el 95% de las personas fracasa en el cumplimiento de ellos.

Esta es la punta de los sacrificios, que tendrás que hacer para cumplir el propósito y poder disfrutar de los beneficios…

Algunos de estos sacrificios serían que tendrías que dormir más temprano, por lo que no podrás desvelarte viendo tus redes sociales o tu serie favorita capítulo tras capítulo hasta la 1 de la mañana.

Tendrás que cenar moderadamente y con un tiempo de anticipación a tu hora de dormir para que tu cuerpo se concentre en dormir y no en estar digiriendo la pizza completa que te comiste, tendrás que dejar de hacer compromisos entre semana que involucren desvelarte…

Ves ahora tal vez ya no suena tan divertido levantarte a las 5am. 

Para cualquier propósito que nos tracemos siempre existen estas dos puntas, y uno tiene que estar consciente de estas al momento de seleccionarlos porque tendrás que casar con muchos hábitos para que realmente los puedas cumplir, y si no estás dispuesto a tomar ambas puntas es mejor no hacerlo, porque así como tu mente se siente más confiada cuando logras algo, también se acostumbra a sentirse desconfiada cuando dices que vas a hacer algo y no lo haces.

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Esto ocasiona que nos sintamos pequeños ante cualquier propósito por lo que terminamos, ya no poniéndonos más y olvidarnos completamente de ellos, lo cual es un precio a pagar muy alto que daña nuestra autoestima y nuestra capacidad de evolucionar como personas. 

#2: Tener un motivo real  

“Un motivo verdadero y claro, es tu salvavidas”  

Imaginemos que te propones bajar de peso, entonces te metes al gimnasio para correr una hora todos los días en la caminadora y posteriormente alzar pesas, pasas la primera semana y todo bien, pasa la segunda semana y ya hasta subes fotos de ti haciendo ejercicio, y en la tercera semana pasa que te empiezan a salir 20mil pendientes los cuales son pretextos que inventa tu mente para ya empezar a faltar y para la cuarta semana ya optaste por comprar esas pastillas que viste en televisión para bajar de peso y abandonaste el gimnasio por completo, correcto no duraste ni un mes. 

¿Por qué pasa esto? 

Tiene que ver la fuerza de voluntad, la disciplina y todos estos factores que se van creando a lo largo de nuestra vida, pero también tiene que ver que tal vez bajar de peso no era lo que realmente querías, cuando te pusiste este propósito te preguntaste ¿Por qué quiero bajar de peso? Apuesto a que no, podemos tener una noción de cómo nos vamos a sentir o de los beneficios que “creemos” nos podría traer bajar de peso.

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Por ejemplo aumentar nuestra seguridad, o nuestra autoestima, o gustarle a esa persona que nos gusta, pero realmente conforme vas preguntándote más y más porque lo quieres te das cuenta que tu propósito no tiene nada que ver lo que realmente quieres, y es por eso que muchos dejamos las cosas apenas comenzamos o se ponen un poco difíciles, porque lo que estamos haciendo no tiene nada que ver con lo que realmente queremos, ¿te diste cuenta? Ya estabas esclavizándote a ir al gimnasio que es algo que tal vez ni te ilusiona ni apasiona por disfrazar lo que realmente anhelas. 

Por lo tanto cuando te pongas un propósito primero pregúntate ¿porque quiero esto?

Si tu respuesta realmente va en función de lo que vas a hacer para obtenerlo es cuando te vuelves invencible en el camino, y te mantienes firme ante las altas y bajas del camino hacia tu meta, te recomiendo siempre escribir en un enunciado tu propósito y tu motivo. 

#3: Comprender que se trata de consistencia sobre intensidad 

“El éxito es la suma de pequeños esfuerzos repetidos día tras día” 

Ahora supongamos que nos propusimos hacer ejercicio, es muy parecido al de bajar de peso pero no es lo mismo, a parte que el 99.99% de las personas se proponen esto todos los años y estoy seguro que tu que estas leyendo esto eres de ese 99.99%, pero no te preocupes a todos nos pasa, todo lleva tiempo y subidas y bajadas. 

Digamos que empieza el año y ya tienes tu ropa deportiva nuevecita, ya pagaste la membresía del gimnasio más popular de tu ciudad y te compraste todos los suplementos habidos y por haber, llegas al gimnasio lleno de entusiasmo y motivación por ser el primer día y te pones a entrenar como ves que entrenan los deportistas en las películas cuando van a competir por el premio final, te pones a levantar las mancuernas más pesadas que tu cuerpo puede levantar, te pones a correr 1 hora, y te pones a hacer 100 abdominales, y si al día siguiente te duele hasta parpadear. 

Por consiguiente, ese dolor empieza a sembrar la idea en tu cabeza de que tal vez el gimnasio no es para ti, pero la parte de ti que se propuso hacer ejercicio dice vamos apenas es el segundo día y vuelves a hacer lo mismo, y los días que vienen sigues haciendo lo mismo, realmente es por eso que muchas personas solo cumplen su propósito una semana. 

Y aquí es donde te explico en que es la consistencia sobre la intensidad…

La intensidad es algo que no dura, es algo que se puede hacer momentáneo, por periodos de tiempo, y si la tratamos de hacer todos los días solo llegamos a frustrarnos y sentirnos que no somos lo suficiente buenos para hacer lo que estamos haciendo, y en vez de disfrutar del camino lo terminamos odiando y abandonando. intensidad

Por ejemplo, los boxeadores profesionales y en general todos los deportistas, ellos al agendar una pelea se preparan con 3 meses de anticipación para ella, si esos tres meses entrenaran a su máxima potencia, llegarían a la pelea y lo más probable es que los noquearían al primer round por la fatiga muscular y mental que debe de haber en su cuerpo. 

Es por eso que en esos tres meses tienen un plan de entrenamiento, el cual es que todos los días con diferentes intensidades, por ejemplo, digamos que el 1 es lo más relajado y 10 es lo más intenso, ellos empiezan con 1 van subiendo gradualmente hasta llegar al 5, después al acercarse más la pelea es cuando por un corto periodo suben al 10 y unas semanas antes de la pelea vuelven a bajar al 5, de esta manera el peleador llega con su cuerpo y mente al 100%, y ya probo la intensidad por un corto periodo que le va a demandar el día de la pelea. 

Eso es lo que tú debes de hacer con tu propósito aprender que debes de tener consistencia esto es lo principal, esto es lo que más debes de cuidar, y la intensidad la podrás ir adquiriendo poco a poco, y de esa manera la vas a ir disfrutando, porque te vas a sentir bien, vas a ver progreso y ese mismo progreso te va a motivar a subirle la intensidad y posteriormente debes de bajar y volver a subir. 

Este es el verdadero secreto de las personas que son exitosas en sus propósitos: mantienen un rendimiento de máximo nivel a lo largo de su vida, consistencia sobre intensidad, grábate lo muy bien. 

Y cuando digo máximo, me refiero a que están al 100% como el boxeador el día de la pelea, que ya combino el entrenamiento ligero con el intenso, eso es realmente estar al máximo. 

Ahora ya tienes estas 3 herramientas muy poderosas para lograr tus propósitos, es hora de pensar en que quieres realmente, que vas a tener que sacrificar, que te motiva y hacer un plan consistente para disfrutar del camino. 

Por último, recuerda jamás poner el placer a corto plazo por el placer a largo plazo, las cosas difíciles cuestan, pero ese costo es el que realmente nos da la alegría de conseguirlas y la persona en la que nos convertimos al actuar sobre los problemas que se nos presenten en el camino es la verdadera recompensa. 

Siempre con todo,

Daniel.

#PoderEsEquilibrio

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